{"id":2516,"date":"2023-08-28T11:02:26","date_gmt":"2023-08-28T14:02:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/?p=2516"},"modified":"2023-08-28T11:02:28","modified_gmt":"2023-08-28T14:02:28","slug":"jesus-glorificado-soberano-y-salvador-en-apocalipsis-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/jesus-glorificado-soberano-y-salvador-en-apocalipsis-1\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas glorificado, soberano y salvador en Apocalipsis 1"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2023\/08\/21121055\/1-8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-78599\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La Biblia nos presenta varias im\u00e1genes de Cristo, y todas revelan su poder, car\u00e1cter y amor. (Imagen: Shutterstock)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Antiguo Testamento (AT) de la Biblia est\u00e1 repleto de im\u00e1genes y alusiones al Mes\u00edas, el Salvador de la humanidad prometido, que habr\u00eda de redimir al pueblo de Dios. Al estudiar el Pentateuco, los libros po\u00e9ticos y prof\u00e9ticos, logramos ver claramente el deseo de Dios de ofrecer esperanza a las personas en cuanto al futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuatro evangelios del Nuevo Testamento (NT) ampl\u00edan esa perspectiva al retratar la vida y el ministerio de Jes\u00fas, present\u00e1ndolo como Cristo, el Ungido, el Mes\u00edas. Los detalles importantes sobre su actuaci\u00f3n, en la doble condici\u00f3n de humano y divino, est\u00e1n detallados por los cuatro autores, en tiempos y circunstancias distintas y para diferentes audiencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El relato de Jesucristo en el libro de Apocalipsis, escrito por Juan, al final del primer siglo de la era cristiana, es todav\u00eda m\u00e1s amplio. Los temas de la muerte, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Cristo todav\u00eda son recurrentes, pero a \u00e9l se lo retrata de una forma glorificada; alguien victorioso que ofrece una esperanza real a los que venzan con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Revelaci\u00f3n abierta<\/strong>&nbsp;<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tres primeros vers\u00edculos del cap\u00edtulo 1 de Apocalipsis dilucidan que el libro es una revelaci\u00f3n de y sobre Jesucristo para todos. No se trata, por lo tanto, de una obra cuyo contenido deber\u00eda esconderse, prohibirse ni temerse. En el vers\u00edculo 3, Juan afirma: \u201cBienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profec\u00eda, y que guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo est\u00e1 cerca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, es una revelaci\u00f3n que deben vivir y experimentar aquellos a quienes alcanza. El comentarista Ranko Stefanovic afirma que \u201ccuando los oyentes entienden ese libro de profec\u00edas como la revelaci\u00f3n de Jesucristo, responden por medio de la aceptaci\u00f3n y observancia de sus mensajes como Palabra de Dios\u201d.<sup>1<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La identidad del revelador&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el vers\u00edculo 4 inicia una descripci\u00f3n de la identidad del Revelador de ese mensaje que debe ser obedecido por las personas. Y el autor atestigua la divinidad de ese ser cuando dice, en los vers\u00edculos 4 y 5: \u201cGracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir y de los siete esp\u00edritus que est\u00e1n delante de su trono; y de Jesucristo el testigo fiel, el primog\u00e9nito de los muertos, y el soberano de los reyes de la Tierra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es maravilloso saber que el que es el centro del mensaje de Apocalipsis es victorioso hasta sobre la muerte. \u00c9l muri\u00f3, pero resucit\u00f3, y as\u00ed nos garantiz\u00f3 la salvaci\u00f3n a todos. En Colosenses 1:15, dice que Jes\u00fas es \u201cel primog\u00e9nito de toda creaci\u00f3n\u201d, en paralelo al texto de Apocalipsis 1:5, que lo presenta como el primog\u00e9nito de los muertos. Jesucristo no fue el primero en nacer, ni en morir, tampoco en resucitar, pero su condici\u00f3n de victoria sobre el mal y el pecado lo pone en referencia a los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l es el Testigo Fiel, y su testimonio es v\u00e1lido por su origen divino (Juan 8:14) y su amor inigualable por las personas. Al mismo tiempo, el primer cap\u00edtulo del libro conecta ese testimonio de Cristo a la necesidad de dar testimonio a los que lo siguen (vers\u00edculo 9), como el de Juan, preso en la isla de Patmos por su fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer cap\u00edtulo de Apocalipsis, adem\u00e1s, retrata a Jesucristo como el Soberano entre los reyes de la Tierra. Esos reyes son siempre identificados, en otras partes de la Biblia, como enemigos de Dios, que no prevalecer\u00e1n, a pesar del poder que tienen (Apocalipsis 10:11;17:2 y 18; 18:3). Jesucristo glorificado y salvador est\u00e1 por encima de ellos, y su reino espiritual y eterno no ser\u00e1 superado por las estructuras que el mal establece. El salmista hablaba en el Salmo 89:27 del poder superior de Dios por encima de todo lo que existe, inclusive de las fuerzas del mal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Grant Osborne observa que \u201cel mismo Cristo que reina sobre la vida y la muerte reinar\u00e1 naturalmente \u2018sobre los reyes de la Tierra\u2019. El conflicto entre el Cristo exaltado y los soberanos de este mundo es predominante en Apocalipsis\u201d.<sup>2<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jes\u00fas presente y actuante&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, para m\u00ed, hay otra parte del cap\u00edtulo todav\u00eda m\u00e1s motivadora y alentadora. Adem\u00e1s, al final del vers\u00edculo 5 y comienzo del vers\u00edculo 6, dice que Jesucristo \u201cnos am\u00f3, y nos lav\u00f3 de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la visi\u00f3n que recibi\u00f3 Juan, Jes\u00fas no es solo glorificado; es retratado claramente como Salvador, cercano a las personas y que act\u00faa en favor de ellas para liberarlas del pecado. La liberaci\u00f3n de Cristo va mucho m\u00e1s all\u00e1 de sistemas opresivos humanos; aqu\u00ed, el texto trata de la victoria sobre la pecaminosidad, que nos distancia de nuestro Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el texto, Jes\u00fas tambi\u00e9n eleva el nivel del ser humano de la condici\u00f3n de un pecador a un habitante de las moradas eternas y participante activo del reino que nunca terminar\u00e1. \u00c9l transforma la perspectiva humana por medio de su muerte, resurrecci\u00f3n y regreso a este mundo para buscar a los suyos (vers. 7). Es un Dios que est\u00e1 cerca y se interesa por sus criaturas. Es una figura radicalmente diferente a gran parte de las divinidades hist\u00f3ricas, siempre distantes e indiferentes a las necesidades de los seres creados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del vers\u00edculo 12 en adelante, la descripci\u00f3n hecha por Juan hace eco del relato del cap\u00edtulo 10 de Daniel. El ser \u201csemejante a un hijo de hombre\u201d, una expresi\u00f3n que se encuentra tambi\u00e9n en Daniel 7 y que los escritos de los Evangelios atribuyen a Jesucristo, est\u00e1 en medio de los candeleros de oro. Estos representan las iglesias, o sea, la comunidad de los fieles. En otras palabras, Jes\u00fas no est\u00e1 lejos, sino que camina entre su pueblo y participa de sus dolores y alegr\u00edas. \u201cCuando Juan dice que vio a Cristo en medio de los candeleros, quiso decirnos que Cristo no es un Se\u00f1or ausente. Por el contrario, \u00e9l est\u00e1 en medio de sus iglesias, d\u00e1ndoles apoyo durante las pruebas y persecuciones\u201d, comenta Osborne<sup>3.<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00ed, la imagen de Jesucristo colgado en una cruz est\u00e1 sustituida por un ser poderoso, que irradia impresionante brillo, luz y pureza. No hay m\u00e1s derrota en la narraci\u00f3n, sino esperanza real por el que est\u00e1 delante, y ante quien el profeta llega a caer a sus pies (vers. 7).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jesucristo, el que es \u201cel primero y el \u00faltimo; y el que vive\u201d (vers. 17, 18), tiene un mensaje poderoso que necesita ser esparcido a todos, en todos los tiempos. No se limita al primer siglo de la era cristiana, cuando Juan vivi\u00f3, ni a pocos a\u00f1os despu\u00e9s del ministerio del profeta.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00c9l ha de venir<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, la promesa del regreso de Jesucristo es contundente y vibrante en el primer cap\u00edtulo de Apocalipsis. Jes\u00fas Glorificado, Soberano y Salvador volver\u00e1 para dar la recompensa a cada uno conforme a sus obras. Comentando acerca de este cap\u00edtulo, Jacques Doukhan afirma que \u201cla promesa de su regreso est\u00e1 reservada para el futuro. El porvenir nos ofrece mucho m\u00e1s que el pasado y el presente. M\u00e1s que el Dios de la memoria, de la existencia, de la espiritualidad y de la comuni\u00f3n, \u00e9l es el Dios \u2018que ha de venir\u2019\u201d.<sup>4<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas, el salvador del mundo y victorioso sobre el pecado, ha de venir para concretar la implantaci\u00f3n del reino prometido a todos los que lo esperan y aceptan su amor y gracia. Richard Bauckham puntualiza que \u201cno hay dudas de que \u00e9l tiene en mente muchos pasajes prof\u00e9ticos del AT que anuncian que Dios vendr\u00e1 con la intenci\u00f3n de salvar y juzgar\u201d.<sup>5<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, el libro de Apocalipsis comienza con esperanza, con la seguridad de victoria sobre el pecado y el mal, y destaca el poder divino sobre todo el mal que existe. Apocalipsis no es un libro de derrota, tristeza, miedo o c\u00f3digos indescifrables, sino un soplo de optimismo para la humanidad amedrentada, enferma, cansada y que no divisa el horizonte promisorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que me deja bastante satisfecho al estudiar el primer cap\u00edtulo del \u00faltimo libro de la Biblia es la seguridad de que un reino de paz, amor, igualdad y verdadera solidaridad no ser\u00e1 construido por seres humanos con sus habilidades y deseos; es un reino afirmado en aquel que es \u201cel Alfa y el Omega, el Principio y el Fin\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escrito por:\u00a0Felipe Lemos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente original: adventistas.org\/es&nbsp;<\/p>\n<button class=\"simplefavorite-button\" data-postid=\"2516\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Favorito <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00f3mo ampl\u00eda el \u00faltimo libro de la Biblia la comprensi\u00f3n de la figura de Jes\u00fas y nos muestra su victoria sobre la muerte y el mal<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":2517,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2516","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2516","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2516"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2516\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2518,"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2516\/revisions\/2518"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2517"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.nuevotiempo.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}